Con temor te resignas a perderme
buscando el terreno del olvido
amanece tu ternura entre mis manos
pero pierde el amor como castigo.
La amargura del otoño se revive
Con ternura estrecha y breve,
Me escondo entre una nube de misterio
Mientras puede la tormenta hacerme
Un instrumento más de su sede.
Se perdió entonces para siempre
Por inmenso que fuera lo cercano
Se perdió por siempre tan bello
Reflejándose en el olvido...
Lo humano.
viernes, julio 14, 2006
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